lunes, 3 de noviembre de 2014

If I ever feel better.

Sometimes we come across lyrics that can tell a whole lot about our feelings, even when we weren't quite ready to ventilate them. Yeah, this is alright. Probably summarizing this whole year. 

This whole year, that to me was most likely a really long and confusing day. A day that was full of bad news intertwined with happy moments. Like living two different lives. Hard to explain.  

                                                      Phoenix: "If I Ever Feel Better"

They say an end can be a start
Feels like I've been buried yet I'm still alive
It's like a bad day that never ends
I feel the chaos around me
A thing I don't try to deny
I'd better learn to accept that
There are things in my life I can't control

They say love ain't nothing but a sore
I don't even know what love is
Too many tears have had to fall
Don't you know I'm so tired of it all
I have known terror dizzy spells
Finding out the secrets words won't tell
Whatever it is it can't be named
There's a part of my world that's fading away

You know I don't want to be clever
To be brilliant or superior
True like ice, true like fire
Now I know that a breeze can blow me away
Now I know there's much more dignity
In defeat than in the brightest victory
I'm losing my balance on the tight rope
Tell me please, tell me please, tell me please...

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know

Hang on to the good days
I can lean on my friends
They help me going through hard times
But I'm feeding the enemy
I'm in league with the foe
Blame me for what's happening
I can't try, I can't try, I can't try...

No one knows the hard times I went through
If happiness came I miss the call
The stormy days ain't over
I've tried and lost know I think that I pay the cost
Now I've watched all my castles fall
They were made of dust, after all
Someday all this mess will make me laugh
I can't wait, I can't wait, I can't wait...

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know

It's like somebody took my place
I ain't even playing my own game
The rules have changed well I didn't know
There are things in my life I can't control
I feel the chaos around me
A thing I don't try to deny
I'd better learn to accept that
There's a part of my life that will go away

Dark is the night, cold is the ground
In the circular solitude of my heart
As one who strives a hill to climb
I am sure I'll come through I don't know how
They say an end can be a start
Feels like I've been buried yet I'm still alive

I'm losing my balance on the tight rope
Tell me please, tell me please, tell me please...

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know

If I ever feel better
Remind me to spend some good time with you
You can give me your number
When it's all over I'll let you know


lunes, 6 de octubre de 2014

Caminos.

Admito que siempre me han gustado los poemas, canciones, pinturas y otros tipos de manifestaciones artísticas que se enfocan en los caminos. Quizás sea algo mío o sea algo que compartimos los seres humanos, esa debilidad con relación al futuro, con el qué nos depara la vida unos pasos más adelante y en base a las decisiones que tomamos a cada segundo. Pensamientos de ésta clase se pasean por las aceras de mi mente más seguido de lo que atrevería admitir.
Dentro de mis favoritos: el precioso poema de Antonio Machado, Caminante No Hay Camino de la obra “Campos de Castilla” (1912), siendo tan bien conocido en parte gracias a la voz de Joan Manuel Serrat y su canción Cantares, escrita en honor al poeta; y, por otro lado, el tan aclamado “The Road Not Taken” de Robert Frost. Hasta hace un tiempo, ambos simplemente me parecían lindas, llamativas e inspiradoras composiciones, dentro de la categoría del “recuerdo de vez en cuando”; mas estoy bastante consciente de que no es hasta que se viven ciertas experiencias que logra descubrirse el poder detrás de las palabras que se han leído y escuchado una y otra vez. Nuestras vivencias van dando forma a nuestros puntos de vista y, si tenemos suerte, modifican a manera de mejora nuestra capacidad de apreciar e interiorizar las cosas.
Mi porción favorita del poema de Machado es
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más.
Me parece que es la oración determinante de todo el poema -además del título, claro está-, enfatizando el hecho de que no hay camino esperando por nosotros, sino que nos corresponde crearlo conforme a los pasos que decidamos tomar. Algo obvio en realidad, sin embargo son sólo palabras vacías hasta que se tiene la oportunidad de enfrentarse a ellas. Y hoy en día, y como muchos otros, me rodeo de este tipo de oportunidad: Descubro que hay opciones.

From: officialwhitehousepoet.blogspot.com
Durante el transcurso de nuestras vidas, somos sometidos a un sistema bastante básico: El sistema educativo. Desde pequeños se nos enseña que mientras cumplamos con los requisitos apropiados a cada grado, es imperativo que pasaremos al siguiente nivel; todo está pre-establecido bajo esa simple regla, haz y obtendrás. Dentro del sistema educativo no tenemos opciones, simplemente debemos cumplir con un número de materias para las cuales existe un programa ya determinado; así es desde nivel inicial hasta el nivel universitario. Aunque no lo sepamos cuando nos encontramos dentro del sistema, ésta es la parte fácil, todo está escrito, simplemente hay que seguir.
Dentro de éste sistema el “éxito” depende de si logramos cumplir o no con dichos requisitos, fuera de éste sistema “éxito” solo puedes definirlo tú. No hay patrones, ya no se trata de colorear dentro de las líneas, el mundo es una hoja en blanco que te corresponde dibujar; no hay un siguiente paso, nadie define lo que debes hacer mas que tú mismo. No más campo de fuerza o escudo protector, no más acciones con resultados predecibles; estás afuera y los interruptores ya no muestran qué encienden o qué apagan, ahora existes en un mundo sin señalización. Todo es un misterio, todo es un riesgo, ya nada está escrito.
¿Qué se siente?, ¿es una sensación liberadora o totalmente aterradora? Una buena pregunta para todos los graduados que ya han pasado la fase de “luna de miel”, no más togas ni birretes, no más felicitaciones ni brindis, no más institucionalización. Bienvenida realidad, donde nada te asegura que 2 + 2 serán cuatro, ni que obtendrás lo que crees que mereces por hacer todo lo que creíste era necesario. Bienvenida realidad, un espacio para valientes, un paraíso para las mentes con puertas abiertas, un lugar donde sólo sobreviven aquellos con sueños flexibles.
Me fascina la canción de Serrat que mencioné anteriormente, Cantares, es una pura representación cantada de lo que nos pasamos la vida haciendo los seres humanos: Caminos sobre la mar. En otras palabras, no somos más de lo que hacemos en el momento. Somos como las huellas o esas palabras que todos hemos escrito en la arena, pasajeras. Somos las pompas de jabón en la canción, nos pintamos de sol y grana, volamos bajo el cielo azul y, súbitamente, un día nos quebramos. Podrá sonar trágico, pero más trágico es el hecho de que -ya de manera literal- algunas pompas de jabón han vivido más fructuosamente que nosotros, porque desde que nacen están conscientes de su efímera existencia… a nosotros parece que se nos olvida a cada segundo.
Y a veces suele pasar, que sólo pretenda hablar de caminos, y mi mente termine desvariando. Sin duda a veces lo que sentimos se apodera de las manos y de la boca, logrando manifestarse en lo que decimos, escribimos y, en última instancia, todo lo que creamos. Me parece que deberíamos dejarlo pasar más a menudo. Es una práctica que evita la saturación neuronal, causa número dos de suicidio neuronal, superada sólo por el escuchar canciones de un género que nos desagrada.  Trust me, I’m a [still not practicing] Doctor. 
Ya dejando las bromas, éste es un fragmento de la serie Orange Is The New Black que se ha quedado dando vueltas en mi mente, y que hace eco de mi opinión sobre cómo a veces buscamos romantizarlo todo con el fin de olvidar por un momento lo insignificante que somos cuando nos comparamos con el universo y, al mismo tiempo, validar nuestras decisiones y convencernos de que estamos justo donde queríamos estar, haciendo justo lo que queríamos estar haciendo. Aunque, si nos ponemos a pensar un poco, no necesitaríamos tanta validación si estuviéramos tan seguros de que estamos exactamente donde queremos estar, haciendo lo que queremos hacer.
OITNB Robert Frost
Piper establece cómo el poema de Frost claramente describe que ambos caminos son iguales, llevando al escritor a elegir un camino al azar, mientras dice a todo el mundo que ha escogido el camino menos transitado, teniendo en mente validar su propia decisión ante sí mismo y ante los demás. Su punto es entonces demostrar cómo los seres humanos tenemos la necesidad de sentir/pensar que nuestras decisiones importan quizás un poco más de lo que en realidad importan, y sentir que hemos tomado el camino correcto, cuando en realidad todo está fuera de nuestro control y sujeto al azar.
Para concluir, es bueno recordar que la frase gastada que dice “lo importante no radica en llegar al destino, sino disfrutar del camino” está gastada por una razón: es cierta. Es cierta porque puede que nos quedemos a mitad de camino y nunca lleguemos a dicho destino, porque puede que el destino no fuera lo esperado y nos molestaría menos sabiendo que al menos disfrutamos el trayecto hasta allí.
También es bueno recordar que al final será insignificante aquel camino que tanto nos esforzamos en defender ante nosotros mismos y ante los demás… por lo que, VIVE y olvídate de justificar, LUCHA y asegúrate de que es lo que deseas en verdad. No te pierdas a ti mismo en la opinión de los demás, tu camino es tú camino, y el mismo se borrará contigo. 
P.D
Un shot por cada Más/Mas en la entrada. [Internal/public Joke-Drinking Game].
---
Originalmente publicado en: Bunches of Words - http://livingamateur.wordpress.com/ 

miércoles, 1 de octubre de 2014

My Autumn.

Exacly like my favorite season, you settled in without notice. Like part of the cheesy quote from The Fault In Our Stars: "...Slowly, then all at once". It's like one day everything's suddenly different, you're full of color, the weather is lovely and you don't want it to end. My autumn, you're not about dead leaves, you're all about new beginnings. 

Like the bravest of the trees, you don't panic when the green starts to fade away, you just accept it and realize that it is time for a change. A change of seasons. I am the set of eyes put here to admire the beauty of your many colors, but I am also the heart unconsciously synchronizing with your beats, I am also the soul openly feeling the myriad of emotions you seem to provoke.

Autumn, I was sitting outside under a dark chilly sky full of shiny little stars, I was looking up, only wishing to be one. And then I discovered your silhouette, walking under that same sky with all the knowledge in your hands, oblivious of the stars, illuminating your own path with this silly looking broken flash-light, and still doing exactly what you'd like. 

You're a blessing to look at, a breath of fresh air, a handful of hope, a Factory of Faith. Keep on, peeling the old, peeling the year long dusty tired leaves, take it all off and stand right there naked. Show the bystanders that fear is a constant but never an excuse. I am looking at you, always in constant motion.

domingo, 10 de agosto de 2014

Caja de Cristal.

"Éstas son las cosas, las cosas que perdemos, las cosas que perdemos en el fuego."

Como una caja de cristal, así eres. Transparente, cristalino, mostrando todo lo que en ti contienes.
Fuiste tan tierno ese día, cubriste mis ojos con tus manos y me guiaste hasta ella, tu caja de cristal.
Me dijiste que, por primera vez, habías encontrado unos ojos a los que sentías descubrirte. Al fin.

Caminaba nerviosa, mientras sabía que nos acercábamos al lugar, a tu preciado tesoro escondido. 
Tu preciado tesoro que, en este caso, eras tú mismo. Ya estaba ansiosa por conocerte en realidad. 
Pude sentir duda en tus manos al retirarse de mi campo de visión. Pude entenderte como querías.

Ante mi se descubrió la más hermosa de las cajas, simple y sin adornos. Limpia, más que por algo.
"¿Tiene huellas?", pregunté. No dijiste nada, aún tenía que descifrar lo que me querías decir sin palabras.
Allí, bajo tu caja de cristal, yacía aquella otra caja, la que describo como hermosa y sencilla. Esa misma.

Ésta no era transparente, se hacía imposible ver su contenido. Estaba sellada, pude notar, sellada con llave.
"No puedes tocarla," por fin dijiste, "está protegida por la caja de cristal; eso es todo, te quería mostrar." 
Es lo que me querías mostrar, es lo que has querido que entendiera desde aquel principio. Alma sellada.

No puedo verte, nunca te mostrarás. Me permitiste ser consciente de ti, de tu verdad, alma impenetrable.
Justo, sí. Has sido justo, me has dicho tu verdad, algo que para muchos es difícil de aceptar. Difícil y justo.
Te viste en la necesidad de reforzar tu seguridad, y en el arduo proceso de lograrlo, parece que perdiste.

Perdiste la llave de la caja de cristal que te protege y te muestra; aquella que muestra lo cerrado que estás. 
Cerrado para siempre hasta volverla a encontrar. Esa llave que a prestaste y perdiste, que entregaste.
Has sido sincero, has dicho la verdad. La perdiste; la prestaste, fue usada y nunca volvió a tus manos.

"Confianza", susurraste muy bajo. Y te respondí, con la voz rota, el más puro y triste de los "Lo sé.". 
Quizás la encuentres nueva vez, y nos sea posible ese espacio. Limpiar esas huellas que han quedado allí.
Allí sobre la tapa de aquella, tu persona. De aquella donde guardas y proteges lo que te hace tú. Tu caja.

Y es así, a veces perdemos cosas importantes, a veces nos quitan cosas importantes. 
A veces, simplemente. lo permitimos.


domingo, 3 de agosto de 2014

Llamada Despertadora.

Y es sin duda una realidad que, la mayor parte del tiempo, el ser humano necesita de un evento de gran magnitud para abrir los ojos ante la errónea manera de vivir que ha estado llevando. Una "llamada despertadora" que nunca fue programada, y que aunque volcara tu mundo de cabeza te das cuenta que, de cierta forma, la necesitabas.

Hoy brindo por aquellos efímeros momentos de claridad, aquellos que pensaron serían eternos y terminaron muriendo al final del día. Brindo por esos relámpagos de entendimiento, que desaparecieron junto a la tormenta que los produjo. Estos fueron visión de lo que sabía podía ser y vivir, solo que aún no era el momento. 

No quiero darle una pinta de molesta positividad a los eventos desafortunados, no quiero causar el tipo de incómoda sensación que esto provoca a algunas personas, sin embargo sí quiero afirmar que "No hay mal que por bien no venga". 

Si encuentran un mal que no traiga nada positivo, por más mínimo que pueda parecer, entonces refuten ésta afirmación y a quienes la siguen repitiendo. A mis infortunios sigue aplicando, pues cuando no le busco la más mínima pizca de positividad, la misma siempre salta a la vista.

De todas formas, las cosas que aprendí de mis tantas malas experiencias acumuladas, lograron llenar un baúl que aún no transformaba mi estilo de vida; dichas enseñanzas se hicieron parte de mis días y de mi aún inmutable forma de vivir. Y es así, aprendes y sigues, hasta que sin esperarlo llega, ese vuelco a lo conocido, a lo rutinario, a tu desconectado día a día.

Lo recibí, sin entenderlo, sin que fuera justo, sin que me agradara para nada. Recibí malas noticias, una bala perdida, un rayo sin indicios de tormenta, un puñal por la espalda... todo así, medio narcoléptico, medio migraña sin aura.

Y al fin se ha hecho permanente, el entendimiento de que es mi deber hacer lo que siento, ser como quiero, abrir los ojos mientras pueda seguir haciéndolo, actuar, disfrutar del poco tiempo que me regalan en la tierra, estar consciente de lo breve de mi existir, hacer que valga la pena. Es momento de arriesgar y abrir mi corazón, sin alarmas contra incendio, contra robo; vivir sin miedos, que nada me frene o reprima. Solo ser. Priorizar. Al fin.

sábado, 14 de junio de 2014

Sábados por la mañana.


Páginas en blanco que aguardan silentes su destino, esperando a que todo una vez más pierda su perfecto brillo; y así sin más se seca, lentamente y sin que nadie lo note, la tinta en el tintero.

Personas como lienzos por ahí caminan y se pavonean, como misterios andantes con un toque de desconocido; y así sin más van por la vida, desafiando aquellos males que unos tantos llaman defectos.

Patrones tan obvios que adoran colgar sin vergüenza a la vista de todos, logrando escapar la grandiosa trampa que es la consciencia; y así sin más se burlarán en nuestras narices de manera inesperada.

Parece que todo cielo puede llenarse de nubes y ser gris, tornándose difícil el escapar aquellas raras y altas mareas que a veces azotan sin aviso; y así sin más insiste siempre el necio en vivir cerca del mar.

Para ti impaciente alma con maletas de esperanza y cuyo viaje parece no terminar, para ti se escriben las poesías que hablan sobre decepciones; y así sin más, hasta el sol de hoy, te rehúsas a cambiar.

Pequeña niña ahora de cuerpo y sueños gigantes, siempre has sabido que no te falta inteligencia, sabiduría ni capacidad; y así sin más, siempre has sabido que te falta un toque de la llamada realidad.

martes, 10 de junio de 2014

"Solitude"



Laugh, and the world laughs with you;
Weep, and you weep alone,
For the sad old earth must borrow its mirth,
But has trouble enough of its own.
Sing and the hills will answer;
Sigh, it is lost on the air, 
The echoes bound to a joyful sound,
But shrink for voicing care.

Rejoice, and men will seek you;
Grieve, and they turn and go,
They want full measure of all your pleasure,
But they do not need your woe.
Be glad, and your friends are many;
Be sad. and you lose them all,
There are none to decline your nectared wine,
But alone you must drink life's gall.

Feast, and your halls are crowded;
Fast, and the world goes by,
Succeed and give, and it helps you live,
But no men can help you die.
There is room in the halls of pleasure
For a long and lordly train,
But one by one we must all file on
Through the narrow aisles of pain.


By Ella Wheeler Wilcox.